A medida que el comercio ha ido cambiando y evolucionando, también lo han hecho las formas en que las tarjetas de crédito han funcionado. Así ha evolucionado este método de pago.
Desde su aparición como tarjeta Diner’s Club hasta las diferentes variedades con chip que se encuentran hoy en día, una tarjeta de crédito es un método de pago que permite comprar ahora y abonar el precio después.
Al principio era aceptada sólo en 14 restaurantes de Nueva York, pero años más tarde, más de 20 mil personas ya la utilizaban y el número de negocios crecía.
En 1958, la institución financiera Bank of America creó la tarjeta de crédito con sede en California, dio un paso más emitiendo la tarjeta Bankamericard, que después se convirtió en lo que hoy todos conocemos como VISA.
En 1968 la primera tarjeta de crédito de México, y la primera en América Latina, fue lanzada por el Banco Nacional de México (Banamex) y fue llamada Bancomático.
Para el año 1969, Bancomer emitió su propia tarjeta afiliada al sistema BankAmericard. En ese mismo año, un grupo de bancos emitió la tercera tarjeta bancaria en el mercado mexicano que actualmente conocemos como MasterCard.
En 1967, el First American National Bank of Nashville puso a disposición una nueva tarjeta de crédito denominada MasterCharge, que en 1979 cambió su nombre por MasterCard.
Gracias a sus beneficios y a la característica de poder comprar cualquier tipo de objeto o servicio sin tener que pagar en efectivo en el momento, mucha gente optó por ellas.
En 1984 se desarrolló una tecnología más segura en Francia, cuando se incorporaron los microprocesadores a las tarjetas que podían ser leídos por terminales de pago especializados. Ya para 1994, todas las tarjetas de crédito y débito de Francia empleaban esta tecnología que, combinada con un PIN, o número de identificación personal, añadía capas adicionales de protección al proceso de pago.
