El reconocimiento facial funciona de la siguiente manera: se toman una serie de puntos de la cara, mediante cámaras instaladas en el lector, y se crea una plantilla biométrica que se almacena ligada a la información de una persona. Puede usarse para identificar a una persona en una base de datos.
Cuando esta persona se pone nuevamente delante del lector de reconocimiento facial, el dispositivo vuelve a leer su cara y compara los puntos con los datos que tiene almacenados en la memoria, aceptando o denegando la operación solicitada.
Los algoritmos de reconocimiento facial crean una plantilla biométrica al detectar y medir diferentes características o puntos distintivos, en lo que se incluyen la ubicación de los ojos, las cejas, la nariz, la boca, la pera y las orejas
Para que un software de reconocimiento facial funcione debe pasar varias fases:
- Detección: se captura el rostro de la persona que se va identificar en el dispositivo elegido.
- Extracción de características faciales: el programa obtiene la información biométrica de los rasgos faciales, que conforman el denominado patrón biométrico facial.
- Comparación: se coteja la información biométrica lograda con las existentes en una determinada base de datos. Como resultado se obtiene el porcentaje de similitud de la persona a identificar con los almacenados en dicha base.
- Toma de decisión: se identificará el rostro como el que mayor porcentaje de similitud ha obtenido de los consultados, a partir de un umbral de coincidencia muy elevado.

